miércoles, 10 de septiembre de 2008

RECORRIENDO AFRIKA (Capitulo III)

Taghazout en navidad la mayor merienda de negros que jamás se haya visto, haya donde miraras había picos llenos de gente, que asco y encima con unas olas de mierda pasamos 6 días de los que cabe salvar una sesión en algún lugar entre boílers y tamri, y otra en boílers donde debí de partirle la cara ha un belga hijo puta. No solo me salta la ola sino que encima me intenta dar un puñetazo por la cara. Le digo ¿Qué coño haces? Y me viene 2 niñatos (se suponen que eran campeón y subcampeón júnior de Marruecos con una pinta de guiris afincados que te cagas) y me dicen que el belga tiene casa aquí que viene una vez al año y quiere surfear, pues yo también no te jode que culpa tengo yo de que haya 25 jipis en el agua. De lo único que me arrepiento es de no haberle partido la cara al gordo cabrón. Encima esta grabado.
En taghazout también conocimos ha gente interesante como al fotógrafo canario del gran azul oscar y a su mujer también fotógrafa, Catty. Ella es de Senegal así que nos dieron información muy valiosa y algunos contactos por si necesitábamos algo. Compartimos con ellos algunas sesiones de surfing y de barbacoa. Un abrazo muy fuerte para ellos.
El fin de año hicimos una cena digna del mejor restaurante y nos fuimos de fiesta a Agadir, lo pasamos bien aunque digamos que Marruecos no es el mejor destino para irse de fiesta jejejeje.
Llevábamos ya casi 4 semanas de viaje y nos apetecía ya algo más tranquilito así que pusimos rumbo sur en busca de la tranquilidad. Paramos en sidi rabat donde caían unas derechas rápidas y tuberas en un entorno totalmente salvaje rodeado por un parque nacional (aunque ya están haciendo una urbanización). Al día siguiente rumbo sidi ifni, por lo que había leído tenia grandes esperanzas puestas en este sitio así que teníamos muchas ganas de llegar. El recibiendo no fue de lo mejor pues un swell de 10 metros hacia que toda la costa estuviera insurfeable y encima lluvia. Después de 4 días de dar vueltas y no darnos ni una sola sesión decidimos irnos al sur por la costa hasta playa blanca y de ahí al Sahara.
Todo iba sobre ruedas hasta que después de 40 Km. la carretera se acaba llegamos a un paisaje espectacular, un camino discurre en paralelo al curso de un río, ¿seguimos por el camino? Claro.
El citado camino una vez vamos por el se empieza a estropear y ha estrecharse cada vez mas hasta tal punto que a un lado hay un muro y al otro el abismo, y la rueda de fuera esta apoyada sobre un muro de rocas de pizarra que van cediendo por el peso de la furgoneta. ¿Qué hacer? Marcha atrás ni de coña imposible, la única solución palante como los de alicante hasta encontrar un sitio para dar la vuelta. Al cabo de un ratito aparece un morito de no se sabe donde y nos dice que un poco mas adelante hay un sitio donde dar la vuelta, biennnn. La furgoneta empieza a oler a chamuskina paramos de vez en cuando para que se enfríe el motor. Cuando llegamos al sitio para dar la vuelta me doy cuenta de que solo es un saliente un poco mas grande, lo veo imposible pero que remedio, ¿no? A cada maniobra recuperaba centímetros así que imagínense los 10000 giros de volante y palante y para tras que tuve que hacer y con la omnipresente chamusquina. Al menos ya tenemos la furgo al revés y cuesta bajo. La bajada resulta mas fácil y por fin volvemos a la carretera pero la furgo no acelera un carajo y chamusquina, algo no va bien así que volvemos a Sidi ifní todo emparanoiaos, y nosotros que nos veíamos ya en el desierto. Un mes y 2 veces en el mecánico y todavía no estamos ni en el desierto bajona de moral.
Esa misma tarde vemos a un mecánico que nos dice que hemos quemao el disco del embrague, mi mecánico en España me dice que eso en España ruina 700 por lo menos, en Marruecos lo conseguimos a unos 180 E y nos clavaron pero que coño. Al día siguiente el mecánico iría a Agadir a buscar nuestro disco. Esa misma noche botellón para celebrarlo, en ese botellón conocimos a Oscar, medio ifneño medio granadino y a todos sus colegas ( Maid, Said, Zacarias…). Al día siguiente ya nos había prestado una casa sin esperar nada a cambio.
En esa casa estuvimos como Pedro por su casa, no era nueva pero para nosotros era más que suficiente, fue redecorada con recortes de revistas de surf, y allí recibíamos a nuestros amigos marroquíes y guiris, muchas canutadas y tajines de pulpo. La gente de este pueblo nos hicieron sentir de una manera muy especial como en casa tanto dentro como fuera del agua. Compartimos todo.
Nos estremecimos con las historias de said y maid ambos habían cruzado ya 3 veces a canarias y este verano la cuarta, pero para ellos era algo normal y no tenían ningún miedo. Nos enteramos de cómo estafan a los negritos y de cómo les cobran mucho mas que a los marroquíes. Incluso de cómo los tiran al mar en Layounne o de cómo los dejan en Mauritania y les dicen que están en Canarias (contado por un militar mauritano).
Oscar y compañía nos llevaron playas con las que solo se puede soñar y que tu solito no las encuentras ni quemao, incluida la del barquito y la de desert y no seré yo quien diga cuales son ni donde están. Pillamos olas increíbles y casi a diario desde medio metro hasta casi tres. La derecha de ifní es la mas consistente y aguanta hasta mucho viento es larga y muy maniobrable, también pillamos izquierdas tuberas y largas y todo esto en un ambiente que parecíamos locales, nadie nos saltaba olas y todo era colegeo, no he surfeado en ninguna playa con gente que me sintiera mas a gusto. En este plan de buen surf y buen comer nos pegamos un mes después del cual guille siguió 10 días mas y Carmen y yo hicimos un viajito por tafroute, taghazout y marraquesh.
Hay que remarcar una sesión con 1.5m perfecto en la derecha para Guille y para mi solitos. Otro baño de izquierdas tubero con 3 personas. La verdad es muchas veces la gente que había en el agua eran los que habíamos ido en la furgo. Con todo el respeto era para que os arañarais el careto todos los que leáis esto, la verdad es que yo me lo arañaría.

También hay que destacar de ifní el rescate acuático que tuve que hacer para salvar a mi novia. En el puerto de ifní se metió a surfear con un niño de 14 años. Les dije no os peguéis al espigón que por ahí sale todo el agua y ahí corriente. Yo iba viendo como se mascaba la tragedia desde fuera, atardeciendo y poquito a poco hasta que se metió en la corriente, yo en el espigón viéndolo todo. Al final tuve que tirarme a lo Buchanan desde el espigón vestido y todo y sacarla por las rocas, con su estado de pánico y to. Vamos un show que solo se imaginan los 3 que estuvimos allí. Se me rompió el pantalón y acabe medio desnudo.

Continuará....