domingo, 24 de abril de 2011

NUESTRA CRONICA DEL PASO POR EL MUNDIAL GONNA PRO 2011


Ya estamos de vuelta en casita después de unos intensos días de competición y surf en Asturias y concretamente en Tapia de Casariego donde se ha celebrado una de las pruebas Europeas del circuito mundial de longboard.
Ha sido una experiencia nueva entrar dentro de la competición del Longboard con los mejores riders de Europa y sobre todo la posibilidad de disfrutar del mejor longboard en primerísima fila.
Inevitablemente la experiencia hay que adquirirla con la vivencia de eventos de este nivel, que a nuestro pesar se prodigan muy poco, de hecho solo hay dos en toda Europa durante el año.
Alberto accedió a los octavos de final donde formó manga en el hit 4 de la primera ronda con 
Red 1 12.00 Remi Arauzo FRA
White 3 6.00 Zak Lawton GBR
Yellow 2 6.20 Yoann Anerot FRA
Black 4 5.90 Alberto Fernandez ESP
Los dos franceses concentraron sus fuerzas en la manga frente a sus contrarios, y en algunos momentos con artimañas claramente antideportivas. Viendo lo apretado de las puntuaciones de los tres últimos, se tuvieron que emplear a fondo,donde Alberto sufrió agarrones del invento, empujones y para terminar salpicones a la cara en el momento del take off. En fin el cuchillo en los dientes desde el principio.
De hecho nuestro amigo REMI, llegó a semifinales, no sé con que otra clase de artimañas.Casualmente el día anterior después de la final del Longboard Asturiano le preguntó a Alberto si participaba en el PRO. Todo un dato de estudio profundo del contrincante.
Al final a todos les llega su turno, REMI se enfrenta en semis con Ben Skinner, y prueba su propia medicina clasificándose Ben con un aplastante 16,00 frente a su 6,90.
La otra semifinal estuvo muy igualada entre el Francés Alexis Deniel con 14,60 y el Inglés Adam Griffiths vencedor con 14,95.
Los franceses se quedan fuera de la final que se realiza entre los ingleses Ben Skinner y Adam Griffiths que termina con la primera posición de Ben con 14,50 frente a los 11,40 de Adams.
Conclusión, se nos olvidó el cuchillo, pero con las formas de Alberto, no creo que lo necesitemos la próxima vez.