lunes, 27 de octubre de 2014

SIEMPRE NOS QUEDARA PORTUGAL



La verdad es que cuando las condiciones del mar lo permiten, el sur portugués no falla. Fin de semana de los de subrayar  en el calendario. Sábado con olas por la cabeza con viento off-shore terminando en calmada con un glass de los que hacen historia.
El único que pudo sacarnos del agua fue el sol, después de un largo día con dos intensas y diferentes sesiones, una con baja y la última con alta.
Carlos Fernández


Carlos Fernandez take off inextremis

Carlos Fernández 

El domingo la cosa cambió, como estaba previsto, las olas subieron bastante por encima de la cabeza, con series celas que te hacían pensar " que hago yo aquí..."
Mismas condiciones de viento y perfección absoluta para una sesión fuerte.

En esta ocasión entraron al agua con Carlos Fernández, un grupo de amigos, no muy experimentados con estas condiciones de mar. La entrada se realiza por un canal bastante fuerte y acentuado, que permite el acceso sin demasiadas exigencias de nivel y forma física.
Una vez dentro las cosas se suceden de forma muy distinta a una sesión de olas pequeñas y hay cosas importantes que quiero resaltar para quién no se haya visto en una situación parecida.
Cuando el mar crece todo cambia en el agua,  las distancias no son las mismas respecto al tamaño de las olas, las corrientes son mucho más fuertes y además se acentúan cada vez que entra la serie demoledora.

Carlos coge una izquierda que al poco tiempo le cierra y en la caída la quilla secciona el invento y pierde la tabla, que termina en la zona de rocas que tienen enfrente. El problema surge porque esta ola desemboca precisamente en la fuerte corriente que nos introduce en el pico, y siempre tirando hacia la zona de rocas donde está el pico.
Carlos Fernández
Comienza su periplo nadando para salir de la corriente y llegar a la zona donde la espuma lo pueda sacar del agua. Al mismo tiempo cae una serie tremenda que hace que los tres compañeros que están en el agua con él, busquen una espuma para salir pitando. Solo uno lo ve nadando y le pregunta " como vas?" mientras pasaba tumbado en la tabla con la última espuma. Los demás directamente salieron sin contemplaciones.
Esa serie que ayudo a los demás a salir del agua hizo que la corriente aumentara para sacar toda esa agua de la playa, y por lo tanto empeorando para Carlos que seguía nadando para intentar salir de la corriente. Al final, después de un largo rato logró llegar a la orilla, y todo quedó en una tabla maltratada por las rocas, y el trago que pasas cuando te ves impotente ante la fuerza del mar.
LO que si hay que aclarar es que NUNCA SE ABANDONA A SU SUERTE A UN SURFER QUE HA PERDIDO LA TABLA, le puede costar la vida.